Martin Landsky siempre se ha sentido atraído por el funk y el rap. Ese interés por manipular sonidos fue creciendo y en cuanto pudo se compró una mezcladora con la que hacía sesiones de rap. Pronto pasó a sentirse atraido por el techno y house, hasta el punto que en la actualidad es uno de los artistas con mayor futuro en el panorama internacional.